DESPACHOS A TODO EL PAÍS

viernes, 29 de mayo de 2015

Diabetes y salud oral: tus dientes y tus encías corren riesgos, cuídalos

Con el uso que le damos a la boca a diario, la salud oral nunca se puede descuidar. Y si tienes diabetes, con mayor razón debes cuidarte. ¿Por qué? Sigue leyendo para que sepas cuáles son los riesgos y cómo cuidar tus dientes, tus encías, y tu boca en general.

La higiene oral es un asunto de todos los días. Con tantas comidas y bebidas entrando por la boca varias veces al día, así como las bacterias del aire y las que se forman dentro de la misma boca, la única manera de controlar las infecciones y las enfermedades es con un aseo adecuado.

Cuando tienes diabetes, ese cuidado y ese aseo deben ser aún mayores. ¿A qué se debe esto? Esto se debe a que la diabetes, especialmente cuando no está bajo control, aumenta tu riesgo de infecciones en la boca también. Esto es porque tus glóbulos blancos, que son los encargados de defender al cuerpo de las infecciones, no funcionan bien si el azúcar en tu sangre se encuentra elevada. Y recuerda que la boca está llena de bacterias.

Por eso mismo, la Asociación Americana de la Diabetes (ADA por sus iniciales en inglés) dice que el mayor riesgo para la salud oral en los diabéticos son las enfermedades de las encías que desarrollan gingivitis (inflamación y sangrado de las encías) o, en el peor de los casos, periodontitis, que es gingivitis agravada y te puede hacer perder los dientes.

Pero esos no son los únicos riesgos que corre tu salud oral cuando tienes diabetes. También es muy fácil desarrollar caries e infecciones como candidiasis bucal (que es una infección por hongos). Y, además de disminuir el funcionamiento de tus glóbulos blancos, los niveles elevados de azúcar en la sangre debido a la diabetes que no está bien controlada, también te pueden provocar el tener la boca seca permanentemente o dificultad para que las heridas en la boca sanen después del tratamiento dental, por la falta de flujo sanguíneo a la herida.

Lo bueno es que hay formas de salvar tus dientes y cuidar tu boca. Estos consejos te pueden servir:

Controla tus niveles de azúcar. La primera clave para tener una buena salud oral con diabetes, es controlando tus niveles de azúcar y procurando que estén lo más cerca posible a lo normal. Así evitarás tener complicaciones.

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jueves, 28 de mayo de 2015

La anorexia: una enfermedad muy común en las chicas adolescentes

Durante la adolescencia es común que los jóvenes padezcan de desórdenes alimenticios, entre ellos, la anorexia. El querer lucir delgada lleva a muchas adolescentes a poner a prueba su salud hasta la gravedad.

En la actualidad, la anorexia nerviosa es una enfermedad grave que padecen muchas adolescentes, es más en las sociedades desarrolladas. Ellas son las principales víctimas porque viven una etapa en la que buscan la constante aceptación de su entorno. Son muy susceptibles y consumen con facilidad lo que los medios de comunicación les venden a toda hora, especialmente la idea de que el éxito personal, social y profesional puede alcanzarse fácilmente si se tiene una figura en extremo delgada.

Esto es una gran paradoja en un mundo en el que las tasas de obesidad siguen en aumento. Sin embargo, es común que las adolescentes luchen contra el problema contrario. Las personas anoréxicas están obsesionadas con la comida, con contar calorías, con su peso y la forma de su cuerpo. Tratan de mantener un peso que no es normal ni para su edad ni para su estatura. En los casos extremos, una chica puede lucir esquelética, pero al verse en el espejo, piensa que aún está gorda. Y para estar “más flaca”, estas chicas deciden no comer y hacer ejercicio en exceso.

Es importante que sepas que la anorexia no se refiere sólo a la comida. Es también una manera bastante enferma de canalizar problemas emocionales relacionados con ser perfeccionista y el deseo de tener el control sobre todas las situaciones. Una chica con anorexia tiende a valorarse como persona de acuerdo a qué tan delgada está.

¿Qué puedes hacer si crees que tu hija tiene anorexia?

Para empezar, es fundamental no reclamarle de forma violenta, porque sólo conseguirás su rechazo. Primero observa sus hábitos e intenta mantener una comunicación más abierta con ella: esto te permitirá acercarte y ganar su confianza. Las chicas entran en un mundo irreal del cual es difícil sacarlas, sus ideas están distorsionadas y se sienten bastante protegidas en ese espacio que consideran secreto.

Esta es una enfermedad que, en el caso de que tu hija la padezca, todos los miembros de la familia se verán afectados. Por eso, entre todos deberán buscar la solución, y lo más importante, brindarle a tu hija todo el apoyo que necesite. A continuación, algunos consejos:
  • Reacciona, averigua que pasa si notas cambios en su estado de ánimo (en su humor) y/o cambios físicos en tu hija. No esperes a que pierda demasiado peso para admitir que padece una enfermedad.
  • No la obligues a comer. Si no lo acepta, no conseguirás nada forzándola. Una vez enfrentado el problema, va a ser necesario decidir cuál es la mejor manera de iniciar un tratamiento, tanto de alimentación como psicológico.
  • No debes recriminarle su actitud. Procura eliminar de tu vocabulario términos como “anoréxica”. Debes demostrarle que tú estás ahí para ayudarla, hazle saber que padece un trastorno alimenticio que podrá superar si pone de su parte.
  • La ayuda de un psicólogo o psiquiatra será muy importante, la anorexia nerviosa debe ser tratada con una terapia que ayude a restablecer otro tipo de lazos afectivos con la vida.
  • Si un tratamiento profesional resulta demasiado costoso para tu economía, quizá un grupo de ayuda sea una opción. Consulta en tu comunidad, muchas veces estos colectivos se reúnen en espacios comunitarios y son gratuitos. El encontrar apoyo y confianza en personas que padezcan el mismo problema puede ayudar a tu hija a restablecer la confianza en sí misma: el encontrar un grupo al que también puede pertenecer la podría estimular, y en esta ocasión no sería para hacerse daño. También puede haber sitios con profesionales de acuerdo a habilidad de pago en tu área.
Este trayecto es largo, pero las probabilidades de éxito son mayores si se actúa con ayuda de los expertos. Debes consultar a un especialista ante cualquier sospecha de anorexia en un(a) adolescente.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 27 de mayo de 2015

7 formas en que el ejercicio excesivo puede perjudicarte

El sedentarismo es pésimo para la salud, pero exagerar la cantidad o la intensidad del ejercicio puede perjudicar tanto tu bienestar físico como emocional. Como siempre decimos: la moderación es la clave – hasta en el gimnasio.

La actividad física regular y/o la práctica de un deporte son piezas fundamentales de una vida saludable. En nuestras columnas siempre enfatizamos la importancia de realizarlos, a cualquier edad, por diferentes razones: para prevenir las enfermedades cardiovasculares, el sobrepeso y la obesidad, tonificar el cuerpo, agilizar la mente, reducir la tensión y el estrés, y hasta para dormir mejor. Muchos consideran al ejercicio como la fuente de la eterna juventud, y no están equivocados. Pero como todo en la vida, si se lleva a un extremo, puede perjudicarte.

¿Qué se considera “demasiado” ejercicio? Depende. Un atleta profesional por supuesto requiere más horas de entrenamiento con exigencias específicas. Otra persona, por ejemplo, puede proponerse ciertas metas en relación a su cuerpo: perder peso, afinar la cintura, reducir los muslos o tonificar los glúteos (o todo lo anterior), por lo que dedica más tiempo a sus rutinas en casa o en el gimnasio para lograr su objetivo en un plazo de tiempo determinado. Pero no me refiero a estos casos.

Para la mayoría de las personas, una media hora de ejercicio moderado es suficiente para obtener grandes beneficios para la salud, como controlar la diabetes. Sin embargo, los que se obsesionan con los ejercicios, querrán dedicarles, por ejemplo, dos horas diarias pensando erróneamente que así estarán cuatro veces más saludables. Y los harán a pesar de las inclemencias del tiempo, si se sienten adoloridos o cansados, incluso, sacrificando su vida familiar o social. ¿Se trata entonces de una especie de adicción, como a ciertos medicamentos, la comida o las drogas? Es posible que las personas que realizan ejercicios de manera compulsiva compartan ciertos patrones psicológicos con otros adictos, como la necesidad imperiosa de controlar y dominar las situaciones. Además, derivan gran parte de su autoestima del desempeño en el gimnasio o en el campo de juego.

¿Por casualidad es ésta tu actitud, o de algún miembro de tu familia, ante los ejercicios? Las señales que encontrarás a continuación te ayudarán a determinar si estás realizando ejercicios de forma compulsiva:
  • No disfrutas al hacer ejercicio, más bien se convierte en una obligación
  • Te fuerzas a entrenarte aunque no te sientas ni con ánimo, ni te sientas bien físicamente
  • Calculas cuanto ejercicio necesitas hacer de acuerdo con lo que has comido o con lo que vas a comer
  • Sientes estrés o ansiedad si te saltas una sesión de ejercicios
  • Te ejercitas siempre a tu nivel máximo de resistencia
  • En lugar de compartir con la familia, dedicas ese tiempo a hacer ejercicio
  • Prefieres ir al gimnasio a disfrutar un rato con los amigos
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martes, 26 de mayo de 2015

8 recomendaciones para mantener a tu corazón sano

Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo. Esa es la mala noticia. La buena, es que la mayoría pueden evitarse si se toman medidas para contrarrestar los factores de riesgo: una dieta que no es saludable, el tabaquismo, la obesidad, la inactividad física, la diabetes y la hipertensión. ¿No sabes cómo empezar? Aquí te proponemos 8 recomendaciones para que tu corazón siga latiendo con fuerza toda tu vida.

Las cifras no dejan lugar a dudas. La Organización Mundial de la Salud reporta que 17.3 millones de personas murieron en 2008 a causa de las enfermedades cardiovasculares (ECV), lo que representa un 30 por ciento del total de muertes registradas en todo el planeta. Si no hacemos nada para evitarlo, se calcula que para el 2030 morirán alrededor de 23.3 millones de personas debido a EVC, que seguirá siendo la causa principal de muerte a nivel global.

Quedarte cruzado(a) de brazos es imperdonable si tienes en cuenta que el 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir. Basta con que pongas en práctica una serie de hábitos saludables para proteger la salud de tu corazón y la de todos los miembros de tu familia.

1. Deja de fumar y evita el humo de segunda mano. Si hasta ahora no habías encontrado una buena razón para dejar este hábito tan nocivo, ¡ya la tienes! El tabaco es uno de los factores de riesgo principales de la enfermedad cardíaca. Si dejas de fumar, o estimulas a familiares, amigos y compañeros de trabajo o escuela a que lo hagan, evitarás además el riesgo de desarrollar cáncer del pulmón y/o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y librarás a los que viven a tu alrededor del humo de segunda mano, que es tan dañino. Y en pocos años el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca se reducirá al mismo nivel que el de los que no fuman.

2. Ponte en movimiento. Un estilo de vida sedentario perjudica a todo el organismo y especialmente al corazón, así que si te gusta algún deporte, no esperes más para practicarlo. O comienza a incorporar algún tipo de actividad física en tu vida diaria. Una caminata de 20 minutos al día es un excelente comienzo que te proporciona los mismos beneficios que 75 minutos a la semana de ejercicio más vigoroso (nadar, trotar o montar bicicleta). Tú decides. Además de un corazón contento, reducirás el estrés, dormirás mejor y mejorarás tu expectativa de vida..

3. Mejora tu alimentación. Si estás a cargo de la compra de víveres y de la preparación de los alimentos, aprovecha la oportunidad para ir cambiando poco a poco los gustos y hábitos alimenticios en tu hogar. Evita el consumo de alimentos procesados, fritos y con exceso de azúcar. Es mejor que procures seleccionar: frutas y vegetales frescos, granos integrales, productos lácteos bajos en grasa, así como pescado y carnes magras. Cuando estos alimentos son la base de los menús de tu hogar, ayudas a todos a controlar el peso, la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y el colesterol. La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) sugiere consumir por lo menos de 4 a 5 tazas de frutas y vegetales al día; pescado al menos 2 veces a la semana; granos integrales altos en fibra (como la avena o el arroz por ejemplo) diariamente. Y en cuanto a la sal, reducirla al mínimo (menos de 1,500 mg al día o el equivalente a media cucharadita). 

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lunes, 25 de mayo de 2015

3 razones para no perderte el desayuno

Es de mañana. Quieres dormir un rato más antes de empezar el día. Los niños van tarde a la escuela y tú tienes una cita importante en el trabajo. Por un segundo piensas… “Mejor no desayunamos, no tenemos tiempo. De paso me sirve para adelgazar”. ¡Gran error! En Vida y Salud te damos 3 grandes razones para que no te pierdas nunca de un delicioso desayuno.

1. Empieza bien el día. El desayuno te brinda la energía necesaria para iniciar las labores del día y hasta puede influir en tu estado de ánimo. Si no le das desayuno a tu cuerpo, es como si pretendieras arrancar tu auto sin ponerle gasolina. Tal vez pueda ayudarte a llegar a donde necesitas con lo que le queda del día anterior, pero sin duda se agotará y se sentirá mal. Y si los adultos necesitan el desayuno, los niños y los adolescentes lo necesitan aún más, pues en la etapa del crecimiento, su cuerpo gasta mucha energía.

2. Eficiente y productivo. Muchas personas evitan el desayuno para dormir un poco más y así sentirse descansados, o para llegar a tiempo a la escuela o al trabajo y ser más productivos. Pero sucede lo contrario. Al no comer, tus energías se agotan más rápido y tu capacidad también, y finalmente tardas más tiempo haciendo tu trabajo. Y la capacidad de concentración de los niños en la escuela disminuye cuando no se han alimentado bien. En cambio, con el cuerpo energizado gracias a un desayuno saludable, eres mucho más productivo y te rinden más las actividades diarias. El desayuno restituye el azúcar en tu sangre (glucosa), que es una de las fuentes de energía para el cerebro. Finalmente, ¿en dónde están la eficiencia y la productividad? En el desayuno, por supuesto.

3. Te ayuda a perder peso. Ayunar no es bueno para tu dieta de reducción. Al saltarte el desayuno, tienes más probabilidades de aumentar de peso, que de adelgazar. ¿Por qué? Por un lado, cuando no desayunas, lo más seguro es que te de más hambre durante la mañana y termines comiendo algo que no debes, o que comas más de lo debido a la hora del almuerzo. El desayunar te ayuda a controlar el hambre durante el día. Por otro lado, un estudio realizado por el Colegio Imperial de Londres descubrió que cuando las personas ayunaban, su cerebro activaba los deseos por las comidas más grasosas y más llenas de calorías, que cuando habían desayunado.

Si no tienes tiempo de desayunar, prepara algo saludable para comer en el camino, o busca una cafetería saludable cerca de tu trabajo. Y para los niños, pregunta si en la escuela hay un programa de desayunos.

El desayuno puede convertirse en la clave para iniciarel día bien y con alegría. Pruébalo, te va a gustar.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 24 de mayo de 2015

Hablando claro: ¿Qué es la diabetes?

Haz oído hablar de la diabetes mil veces y sabes que es una enfermedad que no se cura, pero en tu cabeza no está claro qué es lo que pasa en tu organismo cuando tienes diabetes. Es hora de explicar claramente de qué se trata.

Comúnmente conocida como diabetes, esta enfermedad se desarrolla cuando el páncreas deja de producir insulina, no produce suficiente cantidad de esta hormona, o la que produce no funciona bien. La insulina es una hormona producida por el páncreas que le ayuda a las células a extraer la glucosa (un tipo de azúcar) de la sangre, la cual es utilizada como fuente de energía.

Imagínate que la insulina es como un mensajero que lleva un encargo importante, la glucosa, y va tocando a la puerta de las células para que éstas reciban su pedido. En pocas palabras, la insulina es quien regula los niveles de glucosa o azúcar en la sangre. La diabetes mellitus se presenta cuando el páncreas no produce cantidades suficientes de esta hormona o cuando las células del cuerpo desarrollan una resistencia a ella, o “no la dejan entrar”. En cualquier caso, el efecto es el mismo: los niveles de glucosa en la sangre aumentan. Sin embargo, dependiendo de ciertas variables, hay tres tipos principales de diabetes.

Diabetes tipo 1: Antes se conocía como “diabetes juvenil” porque por lo general aparece antes de los 35 años. En este tipo de diabetes el páncreas o no produce insulina o produce muy poca. Aunque aún se desconoce exactamente qué la causa, se sabe que el propio sistema de defensa de la persona (sistema inmunológico) ataca y destruye las células productoras de insulina (células beta) y éstas no pueden producir más insulina. Debido a que la insulina es necesaria para vivir, las personas con diabetes tipo 1 deben inyectarse insulina todos los días para poder metabolizar los alimentos que consumen y regular los niveles de azúcar en sangre. Es por eso que a esta condición también se le denomina “diabetes insulino-dependiente”.

Diabetes tipo 2: Es la forma más común de diabetes y por lo general se desarrolla en personas de más de 40 años. En esta forma de diabetes, lo que sucede es que las células del cuerpo desarrollan resistencia gradual a los efectos de la insulina. Normalmente, cuando la insulina llega a una célula, manda una señal al interior de esta para que los “transportadores de la glucosa” la conduzcan hacia el interior de la célula. Sin embargo, cuando hay resistencia, esta señal es bloqueada y las células no pueden tomar suficiente glucosa de la sangre. Esto ocasiona que los niveles de azúcar en la sangre se eleven, lo cual hace que el páncreas produzca más insulina. Las células beta (del páncreas) se esfuerzan demasiado, y esto produce que eventualmente se desgasten y se mueran. Lo más grave de todo, es que no son reemplazables. La causa de este tipo de diabetes tiene que ver con la obesidad y factores genéticos. Tres de cada cuatro personas que padecen este tipo de diabetes, padecen de sobrepeso. El factor hereditario es importante en los hispanos, los afro-americanos y los indígenas americanos.

Gestacional: Se presenta durante el embarazo, por lo general luego de que han pasado 20 semanas de gestación. Ocurre cuando las hormonas incrementan la cantidad de azúcar en la sangre, pero el páncreas no puede producir suficiente insulina para llevar la glucosa a los tejidos. Este tipo de diabetes desaparece por lo general después de haber dado a luz, pero las mujeres que la han sufrido están más predispuestas a desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro. El riesgo más grande de contraerla lo tienen las mujeres que dieron a luz un niño que pese más de 9 libras, tienen más de 30 años, son obesas o tienen algún familiar con diabetes mellitus.

Hay otra enfermedad que se llama Diabetes Insipidus, pero es una enfermedad diferente, que no está relacionada con la diabetes mellitus y que no es muy común.

Espero que ahora que leíste esta columna, tengas claro de qué se trata la diabetes mellitus y que puedas prevenirla, pues ya sabes lo que puede pasarle a tu organismo.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 23 de mayo de 2015

Recomendaciones para disminuir el azúcar adicional

Sabías que la fuente principal de azúcar agregada en tu dieta proviene de las sodas? ¿Sabes cuánta azúcar que no proviene de fuentes naturales deberías consumir como máximo? La Asociación Americana del Corazón tiene unas recomendaciones que te pueden ayudar. Aquí en VidaySalud te contamos.

El consumo de azúcares extra o adicionales (no proveniente naturalmente de los alimentos), de acuerdo a la Dra. Johnson de la Universidad de Vermont en Burlington, se asocian con un aumento en el riesgo de desarrollar presión alta, elevación en los triglicéridos, obesidad, ataques cardiacos, derrames cerebrales e inflamación (que es otro marcador de riesgo de enfermedades cardiovasculares). Cuando habla de los azúcares adicionales (agregados) se refiere a los que se le agregan a las comidas durante su procesamiento o su preparación, incluso en la mesa, e incluye a los jarabes. No estamos hablando de los que ocurren naturalmente en los alimentos.

Además esta azúcar adicional muchas veces desplaza a otras bebidas y alimentos que si tienen un valor nutritivo y sólo nos da calorías sin nutrición.

La Asociación Americana del Corazón proporciona recomendaciones específicas en cuanto al limite del consumo de los azúcares adicionales en nuestra alimentación y nos indica la relación entre el exceso de azúcares y los efectos negativos que vemos en la salud y las deficiencias en los nutrientes esenciales. Esta información salió publicada en la revista Circulation.

De acuerdo a esta recomendación, la mayoría de las mujeres no deberían consumir más de 100 calorías (el equivalente a 25 gramos) de azúcar extra al día. Y la mayoría de los hombres no deberían de consumir más de 150 calorías (que es como 37.5 gramos al día) en azúcar extra al día. Una forma más sencilla de entenderlo, esto equivale a 6 cucharaditas extras para las mujeres y como nueve cucharaditas extras para los hombres. Pero….. ¿sabes cuánto consume la persona promedio en este país...

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viernes, 22 de mayo de 2015

¿Qué debes esperar de una visita a tu profesional de la salud visual?

Hay varias cosas importantes que debes tener en cuenta cuando visites a un profesional de la salud visual, sea oftalmólogo (el único que es médico), optometrista, optómetra u oculista. Aquí te las contamos:

Historia clínica:

Cuando te realices tu primer examen ocular, probablemente debas completar un cuestionario sobre tu historia clínica para que tu doctor esté informado sobre distintas condiciones o medicamentos que puedan afectar tu salud visual. Esto probablemente ocurra una única vez pero es un historial que se va actualizando. Asegúrate de mantener actualizados a tu doctor y a su equipo profesional sobre cualquier cambio en tu historial a través del tiempo.

Seguro médico:

Lleva contigo tu credencial de cobertura médica u otro documento que te acredite. Probablemente quieras saber con anticipación si debes pagar al momento de realizar la consulta.

Exámenes visuales:

Durante un examen visual te pueden realizar diversas pruebas. Varían de acuerdo a que tu consulta se deba a un control de rutina o a una preocupación o síntoma específico. Estas pruebas ayudan al doctor a prescribir los accesorios visuales más adecuados a tus necesidades. Las pruebas integrales pueden ser de agudeza visual (nitidez), visión periférica (lateral), visión en colores y otras.

Más exámenes visuales:

El doctor puede pedirte que mires a través de una máquina llamada foróptero en la que verás una serie de imágenes – letras, números y colores, a través de diferentes lentes. Tu doctor te preguntará luego en cuál de los dos lentes se ve con más claridad y probará con lentes intercambiables para determinar cuáles te ayudan a ver con más claridad.

La tabla de la E:

Mucha gente al pensar en un “examen visual” piensa automáticamente en la “Tabla de la E”. La tabla de la E (o Tabla de Snellen) mide la agudeza visual. Se ha convertido en un paso básico para prescribir una receta mediante la lectura de líneas de un texto progresivamente más pequeñas en una tabla colocada a determinada distancia de los ojos.

Salud ocular:

Mediante una máquina llamada biomicroscopio el profesional proyecta una luz en tu ojo que le permite revisar la salud total de varias partes del ojo. (También se le conoce como el examen en posición sentada)

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jueves, 21 de mayo de 2015

La linaza: un ingrediente pequeño pero poderoso

A veces, agregar o reemplazar un ingrediente por otro en nuestras comidas es suficiente para volverlas más nutritivas y saludables. ¿Has oído hablar del lino o la linaza? Descubre más detalles sobre los poderes de esta semilla, fácil de incorporar a tus platillos, y también los casos en que debes evitarla.

Durante los últimos años se han comenzado a conocer y a revalorar las propiedades y las ventajas que las semillas pueden aportarles a nuestro cuerpo. Entre ellas, las de lino o linaza pueden ser un ingrediente nutritivo para tus comidas, ya sea que las consumas enteras, molidas o en aceite.

Las semillas de lino o linaza fueron cultivadas en Babilonia desde el año 3,000 antes de Cristo y ya en el siglo VIII, el rey Carlomagno creía en los grandes beneficios de estas semillas para la salud, tanto que dictó una ley en la que les exigía a sus subordinados que las consumieran. Eso que entonces se conocía de manera intuitiva, ahora está siendo corroborado por la ciencia.

Las semillas de lino o linaza son una fuente importante de los denominados ácidos grasos omega 3, del tipo ácido gama-alfa linoleico, que integran el grupo de las llamadas grasas saludables, porque ayudan a mantener el colesterol bajo control y, de ese modo, a cuidar la salud del corazón. En un estudio publicado en el British Journal of Nutrition en pacientes que tenían el colesterol elevado que recibieron un suplemento de extracto de linaza en 2008, se encontró que a las 8 semanas, su colesterol malo (LDL, por sus siglas en inglés) era mucho menor. El mecanismo exacto de cómo lo hace se está investigando.

Los ácidos grasos omega 3 junto con los ácidos grasos omega-6, son conocidos como ácidos grasos esenciales ya que el cuerpo no puede producirlos por sí solo y debe obtenerlos de los alimentos.

Además, la linaza contiene fibra, tanto soluble como insoluble, que ayuda a normalizar el tránsito intestinal (y la posibilidad de sufrir de estreñimiento) y estudios en animales realizados en el University of Maryland Medical Center sugieren que podría ayudar a retrasar el crecimiento de algunos tipos de cáncer (como el cáncer de mama y el cáncer de próstata). Pero los estudios que se han realizado hasta el momento en los humanos han tenido resultados conflictivos y es necesario hacer más investigaciones al respecto.

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miércoles, 20 de mayo de 2015

Ejercicios para prevenir el dolor de espalda

Así como nosotros necesitamos la espalda para vivir activamente, ella también nos necesita. No esperes a tener dolor de espalda para acordarte de cuidar esta parte fundamental de tu cuerpo. Existen varios ejercicios para mantenerla fuerte y saludable. Inténtalos, muévete por tu espalda.

En la espalda se encuentran parte de los músculos centrales de tu cuerpo, que te permiten caminar a donde quieras, agacharte a jugar con tus hijos, bailar en una fiesta o nadar en la piscina, y todas las actividad físicas que conforman la vida de cualquier persona.

No esperes a que el dolor de espalda llegue para preocuparte. Los siguientes ejercicios pueden ayudarte a estirar los músculos de tu espalda y mantenerlos fuertes para evitar que un mal movimiento, las malas posiciones o cualquier golpe la puedan afectar. Son bastante sencillos y puedes hacerlos en casa o en tu trabajo.

Sobre el suelo
  • Acuéstate sobre la espalda con la pierna derecha completamente estirada y la izquierda doblada. Con ambas manos, presiona la rodilla izquierda contra tu pecho contando 15 segundos. Estira la pierna izquierda completamente y repite el ejercicio con la pierna derecha. Por último, repite el ejercicio con las dos rodillas al mismo tiempo.
  • Ahora dobla ambas piernas con las plantas de los pies en el suelo. Lleva las rodillas hacia el lado izquierdo sin levantar los hombros del suelo, y cuenta hasta 10. Regresa a la posición inicial y repite llevando las rodillas hacia el lado derecho.
  • Continúa con las dos rodillas dobladas. Levanta la cadera lentamente sin arquear la espalda y sin hacer tensión sobre tus hombros o cuello, hasta formar una línea recta que va desde tus rodillas hasta tus hombros. Cuenta hasta 5. Lentamente baja la cadera y descansa.
  • Ahora ubícate mirando al suelo sobre tus manos y rodillas. Relaja tu espalda y tu abdomen y déjalos que bajen en dirección al suelo. Luego, como cuando un gato se asusta, lentamente arquea tu espalda hacia arriba y hala tu abdomen hacia adentro. Cuenta hasta 5 y descansa.
De pie
  • Párate con la espalda recta, los brazos a ambos lados y los pies ligeramente separados. Baja tu mentón hacia el pecho, dobla los codos y empuja los brazos hacia atrás intentando que las paletas de tus hombros de junten. Cuenta hasta 5 y suelta.
  • Regresa a la posición inicial. Estira el brazo derecho encima de tu cabeza. Mientras tanto, pon la mano izquierda en la cintura e inclínate hacia ese lado. Mantén la posición por 5 segundos sintiendo cómo se estira el lado derecho de tu torso sin hacerte daño. Repite el ejercicio para el otro lado levantando ahora el brazo izquierdo.
  • Finalmente, pon las palmas de las manos en la parte baja de tu espalda y lentamente inclina la parte alta hacia atrás haciendo soporte con las manos para no lastimarte. Cuenta hasta 5 y regresa lentamente a la posición inicial.
Puedes repetir cada ejercicio hasta 5 veces y no tienes que hacerlos todos al mismo tiempo ni a diario. Con dos o tres veces a la semana estarás ayudando a tu espalda. Incluso, estos ejercicios pueden relajar tu espalda después de un día agotador o tensionante. ¡Muévete! Hazlo por tu espalda.

Tomado de Vida y Salud

martes, 19 de mayo de 2015

Todavía no se sabe mucho respecto a los efectos de los cigarrillos electrónicos sobre la salud

Fumo desde hace muchos años, pero estoy considerando cambiar a los cigarrillos electrónicos o a un inhalador de nicotina porque he escuchado que no son tan malos para uno como los cigarrillos normales. ¿Es verdad esto?

RESPUESTA del Dr. Jon Ebbert, Centro para Dependencia a la Nicotina, Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos:

Los cigarrillos electrónicos y los inhaladores de nicotina le permiten al cuerpo recibir nicotina, sin tabaco, pero hasta allí llega la similitud entre ellos. Ambos productos difieren mucho, tanto en su utilización como en la información que los médicos tienen respecto a su seguridad. Se ha comprobado que los inhaladores de nicotina son un medio eficaz para ayudar a las personas a dejar de fumar, pero es muy poco lo que se sabe respecto a los efectos de los cigarrillos electrónicos sobre la salud.

Los cigarrillos electrónicos, o e-cigarrillos, son dispositivos a pilas, de apariencia similar a la de los cigarrillos normales, que también contienen nicotina. Cuando se usa un cigarrillo electrónico, el líquido con nicotina contenido en su interior se calienta y convierte en vapor que uno inhala. Además, los cigarrillos electrónicos producen una nube de vapor semejante al humo del cigarrillo.

Los fabricantes aducen que los cigarrillos electrónicos son una alternativa segura para los cigarrillos normales hechos con tabaco, pero todavía quedan por responder algunas preguntas importantes sobre la seguridad de estos productos. Cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) analizó muestras de dos marcas populares de cigarrillos electrónicos, descubrió cantidades variables de nicotina y rastros de sustancias químicas tóxicas, entre ellas, algunas conocidas por causar cáncer.

El líquido de muchos cigarrillos electrónicos contiene una sustancia llamada propilenglicol que crea el vapor emitido por estos productos. El propilenglicol también se utiliza mucho en los cosméticos y como ingrediente en las máquinas de humo y en los anticongelantes, pero no se sabe a ciencia cierta cuáles son los efectos específicos de este producto sobre la salud.

Por otro lado, tampoco se han realizado estudios para examinar la seguridad de los cigarrillos electrónicos; por lo tanto, los médicos no cuentan con ninguna evidencia para evaluar la posible repercusión de éstos sobre el organismo humano, ni existe evidencia convincente respecto a que realmente terminen ayudando a que una persona deje de fumar.

Es también importante anotar que los cigarrillos electrónicos no cuentan con ninguna regulación de la FDA y actualmente se los reglamenta como productos de tabaco, aunque no lo contengan. Dada esa clasificación, no hay manera que la FDA garantice su seguridad. Además, igual que los cigarrillos normales, los cigarrillos electrónicos también pueden adquirirse sin receta médica.

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lunes, 18 de mayo de 2015

7 consejos para prevenir y controlar la osteoporosis

Mayo es el mes de la concientización sobre la osteoporosis, así que es el momento apropiado para recordarte que, como mujer, tienes mayores probabilidades de sufrirla, sobre todo si ya has pasado la menopausia. Aprovecha la oportunidad de aprender a prevenirla o de mantenerla bajo control si ya la padeces.

La salud de los huesos es fundamental para el bienestar general de nuestro cuerpo. Mantenerlos sanos y fuertes debe ser una prioridad porque con el paso del tiempo y el efecto de otros factores, como los cambios hormonales, van perdiendo su fuerza y densidad. Este deterioro gradual tiene nombre: osteoporosis, una condición que consiste en la pérdida de la masa ósea y el deterioro de los tejidos de los huesos que se traducen en la fragilidad de los mismos y una mayor probabilidad de fracturas (o roturas), especialmente de la cadera, la columna vertebral y las muñecas. Según la Organización Mundial de la Salud, la osteoporosis es el quinto problema de salud a nivel global.

Para que puedas darte una idea de la magnitud de las consecuencias de la osteoporosis, la más grave de ellas, la fractura de cadera, tiene un nivel elevado de mortalidad durante el primer año en que ocurre (de un 12 a un 20%). Y los que la sobreviven, a menudo sufren un deterioro considerable en su calidad de vida. La OMS calcula que para el año 2050 unos 6 millones de personas sufrirán una fractura de cadera a consecuencia de la osteoporosis. Razón de más para combatirla y prevenirla.

¿Cómo ocurre ese desgaste óseo? En general, los huesos están continuamente en un proceso de formarse y desintegrarse. Cuando la desintegración del hueso es mayor que su formación, se presenta la osteoporosis. Esta puede afectar a ambos sexos, pero es más frecuente en las mujeres, sobre todo después de la menopausia, debido a los grandes cambios hormonales que ocurren en esa etapa. De acuerdo a las pruebas de la densidad ósea, la osteoporosis se presenta en un 15% de las mujeres que tienen entre los 50 y los 59 años, proporción que aumenta con rapidez a un 70% al llegar a los 80 años.

Además de la edad (la mayor densidad de la masa ósea ocurre alrededor de los 30 años, y a partir de entonces empieza a declinar), y el sexo (las mujeres tiene cuatro veces más probabilidades que los hombres de padecerla después de los 50 años), hay otros factores de riesgo que debes observar. La estructura ósea y el peso, por ejemplo, ya que las personas menudas y delgadas tienen más riesgo. También la genética, así como antecedentes de fracturas, y algunas enfermedades, como artritis reumatoide.

¿Estás en riesgo de padecer de osteoporosis? Si es así, consulta con tu médico sin demora. Es posible que te recete algún medicamento del tipo de los bifosfonatos. Estos medicamentos, como Risendronato (Actonel o Atelvia), Ibandronato (Boniva) o Alendronato (Fosamax) que son por vía oral (tomados) oÁcido Zoledrónico (Reclast o Zometa), que se da en la vena, se han usado con éxito desde 1995 para evitar o retrasar la pérdida de la masa ósea. Durante el tratamiento, los bifosfonatos llegan a ser parte del hueso nuevamente formado y se mantienen allí por varios años. Los pacientes continúan recibiendo sus efectos por mucho tiempo después de dejar de usarlos. Hay, sin embargo, algunas limitaciones. 

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domingo, 17 de mayo de 2015

Dormir más podría ser la clave para comer mejor y controlar el peso

Una noche de desvelo no sólo significa sentir cansancio, sueño y malhumor al día siguiente, sino que impulsa a comer más cantidad y a seleccionar alimentos menos saludables. Un estudio reciente se dedicó a explorar esta relación entre el sueño, los malos hábitos alimenticios y el aumento de peso asociado. ¿El antídoto? Dormir más y mejor….

Hay días en que te resulta imposible decirle no a una bolsa de papitas recargadas de grasa y sal, a un paquete de galletitas de chocolate y crema o a tu helado favorito que escondes al fondo de la heladera. Y claro, después de caer en la tentación, te sientes culpable y débil. Es cierto que la disciplina y la voluntad son factores importantes a la hora de evitar en nuestra dieta aquellos alimentos que nos perjudican y nos hacen ganar peso. Sin embargo, hay otro factor que podría ser responsable de tu recaída. ¿Te sorprenderías si te dijera que se trata del sueño, o mejor dicho, la falta de sueño?

Es la conclusión a la que llegó un estudio reciente cuyos resultados se publicaron en Nature Communications. Aunque estudios previos ya habían encontrado una relación entre la falta de sueño y el sobrepeso, esta investigación aporta una novedosa explicación a los mecanismos biológicos que conectan a la privación del sueño con el aumento de peso. Digamos que una noche permaneces despierto(a) más de lo acostumbrado – estudiando, por ejemplo, – o sencillamente te desvelas pensando en la solución a un problema personal. A la mañana siguiente vas a necesitar más calorías para compensar el gasto energético de la noche anterior, así que la tendencia es de comer más. Pero además, ciertos cambios en la actividad de tu cerebro debido a la privación de sueño activan un mecanismo de “compensación” que hace que comas en exceso y escojas mal, seleccionando aquellos alimentos que te produzcan más placer y no necesariamente una mejor nutrición.

¿Y cómo lo detectaron?… te preguntarás. Pues bien. Durante el estudio varios voluntarios que tenían un peso normal asistieron a un laboratorio durante dos noches, dejando transcurrir entre una visita y otra al menos una semana. Al llegar al laboratorio, debían indicar, usando una escala de uno a cinco, cuánta hambre y cuánto sueño tenían. En una de las visitas, los participantes durmieron toda la noche en el laboratorio, durante un promedio de 8 horas. En la segunda visita, se les mantuvo despiertos durante toda la noche y se les ofreció una merienda a las 2:30 de la madrugada para compensar las calorías extra que el cuerpo consume al mantenerse despierto. A la mañana siguiente, en las dos visitas, se les ofreció un pequeño desayuno y se les pidió que volvieran a indicar su nivel de apetito y de sueño. Aunque lógicamente reportaron tener más sueño después permanecer despiertos toda la noche, no se apreció ninguna diferencia significativa en los niveles de sensación de hambre en las dos ocasiones. 

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sábado, 16 de mayo de 2015

¿Qué causa las manchas en los dientes?

No esperes a que te salgan manchas en los dientes para empezar a preocuparte. Ahora que todavía están blancos y relucientes, cuida tus dientes y tu sonrisa aprendiendo cuáles son las causas de las manchas para evitarlas.

Con todo lo que haces con los dientes, ¿cómo no se van a manchar? Es imposible que permanezcan eternamente blancos sin tu ayuda. Las manchas son una amenaza constante para tus dientes, y pueden surgir por muchas causas, que podemos dividir en dos tipos: las internas y las externas.

Para empezar, tus dientes se pueden manchar desde el interior por estos motivos:
  • Edad. Con los años, el esmalte que cubre tus dientes se desgasta y deja ver el color amarillo natural de la dentina, la capa que se encuentra debajo.
  • Genética. Tus dientes tienen que ver mucho con tus genes. Si tu familia tiene dientes amarillos, es muy probable que los tuyos sean iguales.
  • Infecciones dentales. Algunas infecciones en la madre embarazada pueden manchar los dientes de su bebé en el futuro al causarle daño en el esmalte que está en proceso de formación en el útero en ese momento. Lo mismo sucede con algunas infecciones dentales que afectanla dentina o la pulpa (el centro del diente), haciendo que tus dientes cambien de color.
  • Tratamientos y medicinas. Algunos tratamientos médicos pueden manchar tus dientes, como las radiaciones y la quimioterapia. Los antibióticos como tetraciclina y doxiciclina también pueden manchar los dientes, especialmente cuando se les dan a los niños cuyos dientes apenas se están formando (antes de los 8 años).
  • Exceso de flúor. El exceso de flúor en el agua o en los implementos de aseo bucal que usas regularmente, puede decolorar o manchar tus dientes a largo plazo.
  • Un golpe. Cuando recibes un golpe en uno o varios dientes, la pulpa y la dentina podrían dejar de recibir suficiente sangre y oxígeno, haciendo que el diente se oscurezca.
Cuando tus dientes se manchan por causas internas, muchas veces no se puede evitar. Afortunadamente, no son las causas más comunes. En cambio, las causas más frecuentes de manchas en los dientes son externas, y lo que es mejor aún, generalmente se pueden evitar y prevenir. Estas son:

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viernes, 15 de mayo de 2015

La diabetes podría reducir (hacer más chico) el cerebro

Tener diabetes tipo 2, sin duda alguna requiere de un cuidado constante para evitar complicaciones relacionadas con la enfermedad. Pero por primera vez se habla de que la diabetes tipo 2 podría hacer que quienes la padecen pierdan más volumen cerebral a medida que envejecen que aquellas personas que no tienen la condición. No dejes de leer acerca de esta nueva e interesante investigación.

Si tienes diabetes tipo 2 hace varios años o te acaban de diagnosticar esta condición, sabrás que implica un cumplimiento riguroso de ciertas pautas de cuidado para evitar o retrasar el desarrollo de complicaciones relacionadas con la elevación de los niveles de la glucosa en la sangre. Así que, tener en cuenta una alimentación adecuada, hacer ejercicio regularmente, tomar medicamentos si es que te los han recetado, y por supuesto visitar a tu médico, estarán a la orden del día.

Pero aunque ya estés familiarizado(a) con todo lo que implica convivir con la diabetes, seguro no te esperabas que tener diabetes tipo 2 pudiera hacer que tu cerebro pierda más volumen de lo normal a medida que pasan los años.

Así lo indica una investigación reciente, hecha por un grupo de especialistas de la facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos. De acuerdo a los investigadores, la reducción en el volumen del cerebro no se debe al deterioro que pueden sufrir los vasos sanguíneos pequeños del cerebro, sino a la forma en que el cerebro maneja el exceso del azúcar o glucosa en la sangre.

Si bien no es noticia que la diabetes afecta el cerebro y desde hace varios años se sabe que la diabetes aumenta el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares y demencia, esta es la primera vez que un estudio sugiere que el daño cerebral adicional que produce la diabetes tiene que ver más con algún trastorno como la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo.

Sin embargo, esta investigación es pionera en decir que la diabetes tipo 2 puede afectar al cerebro de dos formas diferentes: ocasionando daños en los vasos sanguíneos y degenerando a las neuronas.

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jueves, 14 de mayo de 2015

La incontinencia tiene solución. ¡Búscala!

¿Pierdes orina al caminar, toser o al realizar cualquier actividad física? ¿Te despiertas en la noche con una necesidad urgente de orinar? ¿Tu ropa interior se siente húmeda por los involuntarios escapes de orina? Tu problema tiene nombre: incontinencia urinaria y muchos hombres como tú la padecen. Como puede ocurrir por diferentes causas, ponerle fin a esa incomodidad comienza por una visita al urólogo. Infórmate aquí en vidaysalud.

Uno de mis pacientes llegó al consultorio muy preocupado. Con mucha vergüenza me contó que desde hace un tiempo, de buenas a primeras y sin previo aviso, siente unas granas incontrolables de orinar y si no se apura, ¡no llega al baño a tiempo! Como en varias ocasiones ha sufrido alguno que otro accidente bochornoso, evita en lo posible salir de casa, y no se siente a gusto si no tiene un cuarto de baño cerca. Lo tranquilicé diciéndole que padece de incontinencia urinaria, una condición común y molesta pero que por suerte, tiene solución. ¿Su próximo paso? Visitar a un urólogo para determinar exactamente la causa y ponerle un tratamiento.

La incontinencia urinaria (IU) es la salida accidental e involuntaria de la orina y ocurre cuando la vejiga pierde el control de los músculos que la retienen. Tanto los hombres como las mujeres tienen, de acuerdo a su edad, riesgo de desarrollarla. Durante la infancia, las niñas por lo general logran el control de la vejiga a una edad más temprana que los varones. La enuresis nocturna (o mojar la cama) es más común en los niños que las niñas. Sin embargo, las mujeres adultas tienen más probabilidades de sufrir incontinencia urinaria que los hombres, debido a diferencias anatómicas de la región pélvica, y los cambios derivados de los embarazos y los partos. Aun así, muchos hombres padecen de incontinencia urinaria, especialmente al ir entrando en años, aunque la IU no se considera una consecuencia inevitable del envejecimiento. Cabe destacar que la mayoría sufre incomodidad y vergüenza por tenerla y como por miedo evita las actividades sociales, y hasta la interacción con su pareja, su calidad de vida se reciente considerablemente.

Más que una condición o enfermedad en sí misma, la UI se considera más bien un síntoma o un signo de otro problema subyacente que la provoca. Según sus causas y síntomas, la IU se clasifica de diferentes formas:
  • Incontinencia por esfuerzo o estrés: es la pérdida involuntaria de la orina causada por un aumento de la presión abdominal sobre la vejiga al realizar un esfuerzo durante ciertas actividades como toser, estornudar o levantar peso. Por lo general se debe a cambios en el suelo pélvico combinados con un funcionamiento inadecuado del esfínter (o válvula uretral). Es más frecuente en las mujeres. Se presenta en los hombres, por lo general, después de una cirugía de la próstata.
  • Incontinencia de urgencia: la orina también se pierde involuntariamente y se asocia a un deseo repentino de orinar, difícil de evitar. Es la más común entre los ancianos. Los escapes se suelen producir por la noche o tras beber agua. La vejiga no puede almacenar adecuadamente la orina porque es demasiado pequeña o porque se contrae. Ocurre también cuando los nervios están dañados a causa de alguna condición como el Parkinson, la diabetes o la esclerosis múltiple. Además, ocurre en los hombres que tienen agrandamiento de la próstata o próstata agrandada por la edad (hiperplasia prostática benigna) o los hombres que han recibido radioterapia en la zona de la pelvis (ya que puede disminuir el tamaño de la vejiga).
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miércoles, 13 de mayo de 2015

La hipnosis, la visualizacion guiada y la fibromialgia

De acuerdo con una revisión sistemática publicada en la revista BMC Musculoskeletal Disorders, es posible que la hipnosis y la visualización guiada no mejoren la calidad de vida relacionada a la fibromialgia.

La fibromialgia es una condición crónica compleja incapacitante caracterizada por dolor generalizado, fatiga y rigidez en los músculos, ligamentos y tendones. También puede haber múltiples puntos sensibles, que son áreas del cuerpo que experimentan dolor con una ligera presión. La fibromialgia también puede estar asociada con problemas del sueño, depresión e incapacidad para pensar con claridad.

Hoy en día no existe una cura para la fibromialgia. Sin embargo, algunos tratamientos pueden ser eficaces en la reducción de los síntomas, tales como medicamentos, intervenciones conductuales, grupos de apoyo, la educación del paciente y el ejercicio. En los casos leves, una reducción en el estrés y ciertos cambios en el estilo de vida pueden ser suficientes para controlar la enfermedad. Estos cambios pueden incluir psicoterapia, ejercicio regular, terapia física, hábitos de sueño saludables, y la reducción del estrés.

El meta-análisis y revisión sistemática combinó los resultados de seis ensayos clínicos controlados. Hubo un total de 239 pacientes con fibromialgia que recibieron un promedio de nueve sesiones de hipnosis y la visualización guiada.

La hipnosis, que también se conoce como la hipnoterapia, es un estado de alteración de la conciencia, parecido al estar en trance, en el que el paciente experimenta una mayor atención, concentración, y apertura a la sugestión. La visualización guiada es el proceso de dirigir los pensamientos de una persona a través de sugerencias que la orientan hacia un estado relajado y concentrado.

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martes, 12 de mayo de 2015

Tratamiento para el acné

Por las doctoras Katie Rodan y Kathy Fields

Nunca nos cansaremos de decir que, aunque el acné no tiene cura, se puede tratar y controlar. Hoy en día hay muchas opciones, desde tratamientos de aplicación local hasta píldoras anticonceptivas de dosis bajas, para tratar, controlar y prevenir futuros brotes de acné.

Pero ten en cuenta que no hay soluciones mágicas – una vez tengas tu acné bajo control, puede tomarte varios años de tratamiento continuo preventivo para evitar que los brotes vuelvan a surgir. Además, tratar el acné grano por grano es como lavarte sólo un diente y olvidarte del resto de tu boca. Para encontrar una solución a largo plazo, debes aplicarte el tratamiento sobre toda tu cara para detener efectivamente el proceso que está sucediendo en los más profundo de los miles de poros que tiene tu piel.

A continuación te señalamos cuáles son los tratamientos que atacan cada uno de los factores que contribuyen a la formación de un brote de acné. En todos los casos, así tengas un tratamiento con receta médica y controlado por tu médico o estés bajo un tratamiento “de venta libre” que tú manejes, los principios básicos del tratamiento son los mismos: destapar los poros, matar a la bacteria, reducir la inflamación.

Destapando los poros (y manteniéndolos destapados): Para prevenir que las células muertas te tapen los poros, debes evitar que se agrupen y obstruyan los poros. El tapón que empieza a producirse cuando la grasa de tu piel (sebo) y las células se mezclan, debe disolverse o impedir que se forme. Para ello necesitas introducir los ingredientes adecuados bien adentro de los poros. El ácido salicílico, los ácidos alfa hidroxi, los retinoides y el sulfuro, son los ingredientes que te ayudan a mantener los poros limpios. 

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lunes, 11 de mayo de 2015

10 consejos para aliviar el acné en el cuerpo

El acné es la pesadilla de la mayoría de los adolescentes, pero puede afectar incluso a los adultos. Y tampoco se conforma con brotar en el rostro. Puede presentarse en otras áreas del cuerpo, como el pecho, la espalda, los hombros y los glúteos. Este acné corporal, al igual que el del rostro, repercute negativamente en la autoestima, pero no hay que sufrirlo en silencio ya que tiene tratamiento y alivio. Sigue estos consejos para mantenerlo a raya.

Si tienes granitos y marcas en los hombros y en la espalda, y por eso ni se te ocurre ir a la playa o a la alberca (piscina). Y ni hablar de un vestido escotado. O te preguntas: “¿Por qué me sucede esto a mí?”. No estás sola (o). No se conoce exactamente la causa del acné corporal, aunque se piensa que tiene un componente genético: si alguien en tu familia lo tuvo o lo tiene, las probabilidades de que lo tengas tú aumentan mucho más.

Lo que sí se sabe es por qué se produce. De las condiciones que afectan la piel, el acné es la más común y ocurre cuando los folículos de la piel se ocluyen (tapan) con sebo y las células muertas de la piel, forman granos y espinillas.

Ciertos factores pueden estimular la actividad de las glándulas sebáceas (las que producen el aceite o sebo que lubrica nuestra piel), lo que a su vez desencadena o empeora los casos de acné:
  • El aumento de la actividad hormonal (como sucede durante la adolescencia), o fluctuaciones hormonales ya sea durante el embarazo o cuando se toman anticonceptivos orales.
  • El uso de algunos medicamentos, como los de tipo esteroide (corticosteroide), o los que contienen andrógenos o litio.
  • Una dieta con alto contenido en productos lácteos o carbohidratos (alimentos en general con un alto índice glucémico) puede estimular o empeorar el acné.
Además se sabe, que a pesar de lo que muchos creen, ni los alimentos grasosos ni el chocolate influyen en el acné. Tampoco la suciedad. Por el contrario, la limpieza excesiva de la piel o con productos demasiado fuertes, puede no solamente irritar la piel, sino empeorar los brotes de acné.

Muchas de las personas afectadas por el acné facial también tienen acné corporal, pero es posible que éste último se presente por sí solo. Puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, con la excepción de las palmas de las manos y las plantas de los pies (ya que carecen de folículos sebáceos), y es más común que brote en el pecho, la espalda, los hombros y los glúteos. Como la piel del cuerpo es más gruesa y tiene poros más grandes, los brotes de acné son, por lo general, son más pronunciados y severos. 

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domingo, 10 de mayo de 2015

La verdad sobre el sol y la piel

El sol emite tres tipos de rayos Ultra Violeta (UV): los UVA de onda larga, los UVB de onda media y los UVC de onda corta. Mientras más corta sea la onda – más fuerte es la luz. La radiación de los rayos UVC es absorbida por nuestra atmósfera y nunca alcanza la tierra, lo cual es bueno porque estos rayos tienen la capacidad de matarnos inmediatamente. En cambio los rayos UVA y UVB, que son más largos, sí logran penetrar la atmósfera, y entre los dos le causan mucho daño a nuestra piel. A medida que la capa de ozono se vuelve más delgada, más rayos UV de todas las longitudes logran penetrar, haciendo que el daño a nuestra piel suceda más pronto que en otros tiempos y con mayor agresividad.

Rayos UVB: los rayos que queman

Los rayos UVB causan quemaduras visibles y dolorosas. Estos rayos son más fuertes entre las 10 AM y las 2 PM durante los meses de verano cuando la luz del sol llega a la tierra de forma más directa. Los sistemas de clasificación para determinar el factor de protección solar (FPS, o SPF en inglés) que tienen todos los protectores solares indican la capacidad de bloquear los rayos UVB, pero no indican la capacidad de bloquear los rayos UVA.

Además de quemar, los rayos UVB también pueden causar cáncer en la piel. Los tipos de cáncer asociados a los rayos UVB (que no son melanomas) son generalmente el carcinoma basocelular y el cáncer de piel de células escamosas. Estos son tipos de cáncer en la piel que se originan en la epidermis, la capa más externa de nuestra piel, que es a donde los rayos UVB que son más cortos llegan y hacen daño. Debido a que los efectos quemadores de los rayos UVB son inmediatos y visibles, sin mencionar que además son dolorosos, las tecnologías de protección solar contra estos rayos han avanzado significativamente desde finales de los 1970s, y son más efectivas para bloquearlos.

Rayos UVA: los rayos envejecedores

Los rayos UVA son conocidos como los rayos “envejecedores”. Estos son los rayos largos que penetran la piel profundamente provocando graves daños con el tiempo. Tienen la capacidad de destruir el colágeno y el tejido elástico de tu piel, causando las arrugas y la caída de la piel. Los rayos UVA también estimulan a los melanocitos que producen los pigmentos para que liberen melanina café (marrón) haciendo que tu piel tenga un tono irregular y que te aparezcan manchas en la cara, las manos, el pecho – una marca inconfundible de la piel envejecida.

El daño persistente del sol puede eventualmente causar la muerte de algunas de las células que producen pigmentos, provocando la aparición de puntos blancos en tu piel, conocidos técnicamente como guttate hypomelanosis. A largo plazo, los rayos UVA también afectan tu ácido ribonucléico (ARN), comprometiendo la capacidad que tiene tu cuerpo de recuperarse solo. Y lo que es aún más problemático es que los rayos UVA pueden transformar tu ADN, lo que puede llevar a un cáncer de la piel.

Los rayos UVA son omnipresentes (siempre están allí). Llegan a la tierra y tocan tu piel desde que el sol sale hasta que se oculta, llueva o haga sol, desde enero hasta diciembre. Estos rayos son igualmente fuertes a las 7am como al medio día o a las 5pm. Son tan poderosos que pueden penetrar el vidrio, algunos plásticos y la ropa – especialmente los tejidos de algodón suelto y la tela mojada.

Desafortunadamente aún no hay un sistema de calificaciones o de grados que demuestre la capacidad de los protectores solares de proteger contra los rayos UVA. Sin embargo, existen actualmente agentes de protección contra los rayos UVA como oxybenzona, óxido de zinc, dióxido de titanio, Mexoryl y avobezona. Cada uno de estos ingredientes bloquea los rayos UVA en menor y mayor medida. Los más efectivos son el óxido de zinc, la avobenzona y el Mexoryl.

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

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